Por Dianet Doimeadiós Guerrero/Ahora. La tierra no le parece extraña. Huele a mineral y flores. Sin embargo, ceremonias y costumbres desconocidas le esperan. Alguien se acerca. Tiene la apariencia de Wong: un vecino que hace 60 años prefiere el chilindrón de carnero antes que el tazón de arroz. Entonces, un saludo respetuoso le da la bienvenida a Gansu, provincia de la República Popular China. En el 2008, Yunelsys Hechavarría Creach fue embajadora de la amistad en las riberas del río Amarillo. Esta joven profesora participó en el primer Programa Internacional de Ciudades Hermanas. Así se cumplía uno de los acuerdos rubricados en abril de 2006 por autoridades gubernamentales chinas en Holguín.
Desde esa primavera, se establecieron relaciones de solidaridad y cooperación entre las dos provincias. Promover la comprensión mutua y la amistad entre los pueblos de China y Cuba es el propósito de este intercambio que abarca los campos de la agricultura, ciencia y tecnología, cultura, educación, salud y turismo.
Las huellas de la colaboración se perciben en la sede de la Colonia China en la ciudad cubana de los parques. Allí, la delegación que presidió Ge Zhengfang, vicegobernador de la provincia, donó una exposición fonográfica de Gansu que nos acerca a las tradiciones de la región oriental.
Hasta la Universidad de Lanzhou, ubicada en su ciudad capital, llegan cada año jóvenes con la intención de aprender el idioma chino y adentrarse, durante seis meses, en la vida económica, social y cultural del territorio. Yunelsys tuvo ese priviligio.
“En las mañanas daba clases, tuve que estudiar mucho, cada palabra es un caracter, pero se necesita mucha memoria. Por las tardes visitábamos lugares históricos, compartíamos con el pueblo, que es muy cálido. Con los chinos el reto está en entablar una conversación, respetan mucho el espacio del otro. Aunque una vez que estableces la comunicación, la amistad se abre paso y es para toda la vida”.
Entre los recuerdos de aquellos días perdura la visita a una escuelita rural en las afueras de Lanzhou. Le brindaron papas hervidas con sal, mandarinas y té. “Fue el mejor regalo, niños humildes reunieron dinero y junto a sus profesores nos prepararon una merienda. Así es China: un país donde el desarrollo no borra las raíces identitarias”.
Ellos no olvidan, pero nosotros tampoco. Después de medio siglo de amistad con la nueva China, cada día florecen hermanamientos como el que une en la distancia a Holguín y Gansu.


Luis Ernesto Ruiz Martínez.














Hola amigos de esta Página…,que siempre entrega tantas y tan valiosas informaciones y cultura.Volveré a ver y a leer las notas de quienes viajaron a China. Un viaje para hacerlo también desde esta ahora fría australidad chilena.Las imágenes también hablan…
Qué buenos,y qué necesarios son estos intercambios culturales entre Cuba y China. No cabe dudas que China es la potencia del mañana cercano.La primera de todas…,en tecnología,procesos productivos y en valores compartidos con la humanidad. Esperamos todos que sea la potencia limpia,solidaria y hermana que los pueblos del mundo anhelamos.Hay signos que indican que así será.
Saludos y felicitaciones.
Lautaro Fucik ( Chile )
Gracias por tus palabras
Un placer que retomes mis pasos por la China que conocí en 2007.
Abrazos a todo Chile