
Los leones tuvieron que huir del pantano para evitar ser devorados por unos cocodrilos bien preparados
Por Luis Ernesto Ruiz Martínez. Cuando el pasado domingo se produjo la derrota de Industriales ante unos inspirados matanceros muy pocos pensaron que les sería otorgada alguna otra victoria en la final occidental de la 51 Serie Nacional de la Pelota en Cuba. Poco duró el luto que aquella derrota ocasionó.
Los seguidores de los leones de la capital se encargaron de hacerle ver a todos que se había acabado la “suerte” de la tropa de Víctor Mesa y todo era cuestión de tiempo. Y pasó el tiempo, y pasó… lo que tenía que pasar. Acaba de caer el último out del sexto juego en un “Victoria de Girón” abarrotado. Los leones y sus partidarios aún no se lo creen.
Matanzas, el equipo sin figuras de renombre, sin otra estrella que su muy cuestionado mentor va a un séptimo partido a jugarse el todo por el todo en un campeonato que ha ganado mucho en rivalidad, algo que le hacía falta al béisbol de la isla. Hace rato que ellos sobrecumplieron sus planes, así que como he dicho en varias ocasiones “no tienen nada que perder”. Confieso que he disfrutado como cualquier matancero de esta victoria.
Este jueves volveré a esperar que los yumurinos salgan al terreno con la misma garra que los ha hecho casi invencibles en su “pantano” y a disfrutar de un excelente partido, porque lo quieran o no estarán jugando con uno de los mejores equipos de Cuba. Industriales ha caído otra vez, pero como grande saldrá a ganar y tendrá otra vez la absoluta contribución de la prensa.
No puedo dejar de mencionar que las incontables denuncias de la descarada inclinación de los narradores hacia el equipo azul no han surtido efecto. Comenzaba la novena entrada y Matanzas ganaba 11 por 5. Solo faltaban 3 outs para el final y Rodolfo García seguía lanzando leña al fuego: “si hay un séptimo juego comenzará mañana a las 8 y 30”. Vaya que con el agua al cuello se respira hasta el último segundo antes de morir, ¿verdad?.
Habrá un séptimo juego y que nadie se asuste si la victoria vuelve a sonreír al equipo de Matanzas. Les aseguro que me encantaría que fuera de esta manera, pero si gana Industriales seré el primero en felicitar a todos los que simpatizan con los azules.
Mi color preferido es el AZUL, pero en esta final mi corazón y mi sentimiento están ROJOS, ROJITOS.


Luis Ernesto Ruiz Martínez.














Matanza de Leones, en la noche de ayer.
Por lo que pude apreciar y muy por el contrario de lo que expresan los comentaristas, vi un Industriales muy dispuesto a perder, y unos Cocodrilos muy esforzados y decididos al triunfo.
A todos debemos agradecer un hermoso juego, horas de diversión, no obstante tener que levantarnos temprano al siguiente día.
Les felicito, por la tranquilidad y el buen entendimiento.
Colega autor de este blog, quisiera saber en cuál escaparate, dentro de qué gaveta laberíntica, piensa usted guardar hoy su risible verguenza beisbolera? Acaso no se da cuenta de que usted es holguinero? jajajaja…. Lo convido… o mejor, lo reto a que escriba algo para felicitar a los actuales campeones occidentales (sé que no lo hará pero da tremendo gusto decirselo).
Ah, los habaneros decimos que los narradores están siempre en contra de Industriales, ustedes lo contrario, pero lo cierto es que los narradores no ganan juegos, sino los jugadores… esta vez, como muchas otras (que el equipo de su tierra desearia en su bitácora) ganó Industriales compadre. No se deprima, la vida es así, jajajaja…
Saludos,
Un fiel lector
Estimado Marcel
gracias por sus visitas y el comentario.
Confieso que estoy triste solo por la derrota final. Matanzas demostró valor y fuerza.
Industriales demostró simplemente ser un Gran Campeón.
Le aseguro que si no he escrito nada ha sido solo por falta de tiempo. Cuando leas esta respuesta es muy probable que ya mi post esté publicado.
Industriales en la final y los matanceros a llorar a Maternidad