Otras visiones: Un Seminario que no será


serie nacional de pelotaPor Guillermo Rodríguez Rivera. La actual Serie Nacional de Béisbol, a pesar de las satisfacciones y las emociones que siempre brinda a un pueblo que tiene en ese su deporte nacional, me parece que ha tocado fondo en varios problemas que acosan y agobian a nuestra pelota.

Uno sobresaliente es la fecha del calendario de la serie que ha extendido sus finales hasta casi finalizar el mes de mayo: en Cuba nunca se jugó béisbol en mayo. Los disciplinados narradores de la televisión hablan de lo que llaman – empleando una frase codificada – “las inclemencias del tiempo”.

No es verdad: es perfectamente normal que en Cuba llueva en mayo. Las inclemencias son las de un calendario mal situado. En Cuba, el campeonato debe empezar en octubre y terminar, a lo sumo, en abril, con play offs incluidos  Si no, los juegos de estas series tan seguidas por los aficionados, sufrirán constantes y lógicas suspensiones por el mes en el que han sido ubicadas.

Fue un disparate hacer una Serie Nacional con diecisiete equipos para dar cabida a las dos nuevas provincias que resultaron de la fragmentación de la antigua Habana. De hecho, convirtieron a un equipo de primer nivel (que hace muy poco había sido campeón nacional y exhibía el mejor pitcheo de Cuba) en dos novenas “sotaneras”, porque una cosa es la división político-administrativa del país, y otra el béisbol.

No siempre los equipos han correspondido a las provincias que existían. Dieciséis equipos ya eran muchos para nuestro béisbol de primer nivel: diecisiete son inadmisibles por la cantidad y por el modo de acoplarlos en el calendario. Antes se sabía que no se jugaba los lunes: ahora no se sabe cuando se juega y se descansa.

La sobreabundancia de equipos determina que casi ninguno tenga más de dos lanzadores realmente eficientes.

Y esos dos tienen que pitchear muchísimo sin enfrentar realmente a equipos cuya calidad redunde en beneficio del desarrollo y la experiencia del lanzador. A pesar de los correctos límites que se le ha impuesto al pitcheo – los días de descanso, los 120 lanzamientos por juego – nuestros pitchers decaen rápidamente.

Habría que constituir dos divisiones de cuatro equipos de alto nivel y que los de occidente solo jugaran entre sí, como los del oriente. Las dos divisiones se enfrentarían en el juego de las estrellas y en el play off  final, que deben protagonizar los equipos vencedores en cada división.

Los jugadores tendrían viajes más cortos y por ello, más descanso, sin necesidad de añadir otro día de descanso después del viaje

Los narradores de la televisión debían cuidar más el expresar su parcialidad con respecto a algunos equipos, que se siente tanto en la insistencia de ciertos comentarios y en el tono con que los hace, y que le restan objetividad a lo que dicen. Ello es esencial en la labor de un periodista.

Debían narrar y comentar más el juego que está desarrollándose y no explayarse en anécdotas personales o en la enumeración de inacabables estadísticas sin trascendencia que interrumpen al televidente la comprensión de lo que ocurre en el terreno.

El calendario de esta serie 51 hasido irregular, “inseguible” por los centenares de miles de aficionados que tiene el béisbol en el país. Al iniciarse cada serie, debía editarse y ponerse a la venta un mínimo folleto que presente el completo “Schedule” del campeonato: lugar, hora y estadio donde se jugará cada juego El costo de elaboración y el precio serían mínimos, y ello ayudará a que los seguidores del béisbol no se desorienten.

Otro tanto había que decir de las guías de baseball que se editan anualmente. Son enormes y ellos las hace ilegibles y confusas. La guía no tiene porque presentar todos y cada uno de los juegos disputados en la anterior. Debe dar los rosters de los equipos participantes y el resultado, sí detallado, de los play offs. Debe presentar los records nacionales de bateo, pitcheo y defensiva. Ese sería un libro mucho menos voluminoso, más barato en su costo y en su precio de venta  y más deseado por los aficionados.

El pasado día 27 de mayo apareció en la televisión – estaba viendo Tele Rebelde – un spot anunciando un seminario nacional sobre el baseball,  que convocaban la dirección del INDER y la universidad deportiva Piti Fajardo. Al inicio se anunciaba la posible  participación en el mismo, a todos los que quisieran hacerlo con opiniones sobre nuestro deporte nacional.

Enseguida venían las drásticas restricciones: se especificaba que “todos los profesores de educación física” podían presentar sus posibles ponencias al mismo, hasta el 30 de mayo. Es decir, los posibles participantes – ese TODOS que abría la convocatoria — se restringía a profesores de Educación Física, empleados por el propio INDER, que debían conocer la convocatoria, pensar su ponencia, escribirla y enviarla en un plazo de tres días. Es una clarísima manera de decir que la dirección del INDER no quiere que participe casi nadie en ese seminario, a no ser los de siempre: sus propios organizadores. Ese plazo de tres días es una farsa. Se cocinará lo mismo que conocemos pero, aparentemente, se habrá efectuado un científico y democrático seminario en el que TODOS podían participar,

Habrá que esperar más. Tal vez en algún momento se hablará en serio del béisbol cubano.

About these ads

Acerca de Luis Ernesto

Licenciado en Matemática-Computación en 1996. Profesor de Tecnología Educativa de la Universidad de Ciencias Pedagógicas "José de la Luz y Caballero", en la que durante varios años fue webmaster. Actualmente es Director de Relaciones Internacionales.
Esta entrada fue publicada en De Cuba y etiquetada , , , , . Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s