A propósito del Día Mundial del Medio Ambiente comparto con mis lectores estas breves líneas del amigo Lautaro Fucik:
Qué sentido de la vida tienen la aves. Miraba ayer los colibríes zumbando el aire, sostenidos en su aleteo polícromo. Nada existe más pequeño que ellos libando en la flor de la salvia. Mínimos, casi del tamaño de la flor violácea que los embruja con su dulcedumbre.
El colibrí es un pececito del aire o, un afrancesado culebrín alado, vibrante y fugaz que llega en las mañanas y en las tardes a la salvia de mi jardín (salvia, del latín planta que sana,que salva ) que recién pinta sus flores.
Más arriba,presa de la admiración,el gorrión,pardo colibrí del pueblo pajarero pica los últimos frutos de la higuera.


Luis Ernesto Ruiz Martínez.













