Por Carlos Antonio Rodríguez Sueiro. Una “trascendental y memorable” obra de teatro se organizó en las afamadas “tablas” de Madrid. Sus guionistas, escenógrafos, directores y actores son presentados en las líneas que siguen. Aún quedan lunetas para disfrutar de la función. Sean todos y todas bienvenidos.
REPARTO:
En los papeles estelares de contrarrevolucionarios los actores:
Bárbara Pora Yorubi Dueñas , Francisco Bacallao, Diorisis Santana, Ernesto Duran, Orlando Fundora ; y la vedet estelar Sabina Martín más conocida como “La dama de Blanco” y la participación de unos 600 anónimos contrarrevolucionarios en papeles secundarios.
En los papeles de “Héroes de la Democracia Capitalista”:
PSOE (Partido Socialista Obrero Español)
PP (Partido Popular)
Iglesia Católica
Unión Progreso y Democracia (UPyD)
Rodríguez Zapatero (ex Presidente Español)
Esperanza Aguirre (Presidenta Comunidad de Madrid)
Moratinos (ex Ministro de Relaciones Exteriores de España)
Policía Municipal de Madrid
Dirección: Imperialismo Yankee
Producción: Capitalismo Salvaje
Guión: CIA
Todo llega y al fin llegó la segunda parte del “sueño frustrado”. Como se temía lo hizo con represión por parte de la Policía Municipal de Madrid, la misma que gestiona nuestra gran actriz de la democracia la Sra. Esperanza Aguirre. Se trata de la misma señora que tanto alaba el escritor Mario Vargas Llosa diciendo que gracias a ella la Ciudad de Madrid es “ciudadela de democracia y libertad”, aunque parece que en esta Ciudad hay algunos baches todavía donde la libertad de expresión y el derecho a manifestarse están en pleno proyecto.
Esta misma señora, que tanto defiende todo lo que huela a contrarrevolución cubana, esta vez parece que se cansó de tanto reclamo por parte de sus amiguitos contrarrevolucionarios cubanos que les envió a su policía para que sepan de una vez y para siempre que esta Ciudad no es La Habana y aquí con el orden público no se juega, para muestra basta un botón y se fueron del reclamo con una nariz rota, las caras magulladas, un pié roto, varios empujones y probando el famoso bastón democrático.
Lo extraño para los que vivimos la realidad cotidiana de estos sistemas es que esta vez los que sufrieron la brutal represión no fueron los jóvenes del 15M o los Mineros de Asturias, ni los trabajadores que estaban apoyando una huelga contra los ajustes salvajes de un gobierno más salvaje todavía con su pueblo, sino fueron los contrarrevolucionarios cubanos, los mismos que despotricaban en Cuba contra la Revolución, los mismos que vendieron su alma, su orgullo, su decencia y su dignidad por un puñado de dólares.
Son los mismos, los de siempre. Son por ejemplo la señora Bárbara Pura Yorubi Dueñas, que ahora se queja que le retiraran la custodia de su hija por no poder mantenerla o los casos de los señores Francisco Bacallao, Diosiris Santana, Ernesto Duran u Orlando Fundora, que descubren ahora que en el paraíso capitalista la policía si reprime de verdad por protestar por los derechos que le habían prometido cuando trabajaban para estos capitalistas haciéndose las víctimas de la Revolución Cubana o por cortarles las ayudas y hoy no disponer de dinero ni para pagar el alquiler de la vivienda , ni para alimentos (hay cartilla como te añoro).
También tenemos el “drama” de nuestra estrella dama de Blanco, la señora Sabina Martín, que la echaron del Centro de Acogida de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR), por querer introducir bebidas alcohólicas y armas blancas, por agresión física a distintos refugiados del centro y repetidas falta de respeto hacia los trabajadores del mismo refugio, lo que se dice una autentica “joyita”.
Pero lo que más me llama la atención de esta película es que los otros actores, los que antes acudían a ayudar a estos contrarrevolucionarios cuando rodaban en tierras cubanas, hoy desaparecen del rodaje. Me pregunto: ¿dónde están ahora Rodríguez Zapatero, Moratinos, los defensores de la libertad del PP, la Iglesia Católica, Doña Esperanza Aguirre y la Señora Rosa Diez presidenta de Unión Progreso y Democracia?
Están calladitos y sin aparecer. Claro, cómo justificar ahora la represión a sus ex-amigos hoy unos olvidados más de este sistema.
Qué decirle a la prensa por amiguita que sea de ellos mismos, ¿que estos contrarrevolucionarios ahora son vagos, delincuentes, que no se adaptan al sistema?
Esta difícil para justificar lo que no tiene justificación, ya no están en las garras de la “dictadura cubana”, ahora se encuentran en el paraíso capitalista. Toda mentira por más organizada y puntillosa que se la quiera armar, tarde o temprano choca contra el muro de la verdad y la realidad.
Y ese muro de la verdad dice que en Cuba no gobierna una dictadura, gobierna un Pueblo junto a sus dirigentes. El muro de la verdad dice que la Revolución Cubana es y está al servicio de su Pueblo, no de los mercados, ni de los poderosos, ni de la banca, ni de políticos profesionales y corruptos.
El muro de la verdad dice que los contrarrevolucionarios son personas que vendieron su alma al diablo a cambio de unos míseros dólares y las damas de blanco nunca se las vio caminar por las calles de la Habana reclamando por los asesinatos de la dictadura de Batista, ni contra el sanguinario bloqueo del imperialismo Yankee y sí contra un gobierno que se desvela porque su pueblo siga teniendo salud, educación, vivienda y trabajo.
Esta película, como la vida, tendrá un final. Esperemos que el final sea el correcto, pues si el guion lo escriben estos personajes seguramente será un final lleno de desesperanza, de opresión de desigualdad. En si un final trágico. Si les robamos el guion y lo escribimos nosotros los que creemos que lo importante es el ser humano y su crecimiento, será arduo pero vale la pena solo por el hecho que nuestros hijos disfruten de un mundo solidario y digno. Un mundo donde se multiplique por diez, por veinte y por cien la Gloriosa Revolución Cubana.



Luis Ernesto Ruiz Martínez.














Qué mala es la cuña de la misma madera!
Pena me dan estos personajillos, estos embaucados por los presuntamente demócratas del capital. Aquí sólo vale el dinero de los bancos.
Me imagino cuántas lágrimas se les caerán ahora recordando las consignas de Patria o Muerte, Viva Cuba o Hasta la victoria siempre.
Se vendieron por un plato de lentejas creyendo que detrás había toda la plata del mundo para ellos. Pobres títeres usados por el gran capital. La historia ya los ha juzgado.
Señor Postosuchus, si fuese una cuña solamente no sería nada pero este mundo capitalista les tiene reservado todo un bosque para hacer cuñas.