Por Luis Ernesto Ruiz Martínez. Cuando se pierden los juegos de béisbol todo el mundo hace “leña del árbol caído”, como habitualmente decimos por acá. Ahora que se han ganado tres consecutivos y el CUBA estará en la final pudiera parecer que es cosa de “borrón y cuenta nueva”.
Sin embargo, las victorias no pueden nublar la vista de las autoridades del béisbol cubano. Es en estas circunstancias en que se debe analizar a fondo la verdadera historia de nuestro pasatiempo nacional. Me atrevo a emitir mi criterio como cubano y jamás como especialista. Lo hago modestamente desde mi condicion de aficionado.
El béisbol en Cuba hace más de una década dejó de ser la gran potencia que era en el ámbito deportivo, como ha ocurrido en otros muchísimos deportes (recordemos la historia del “volly” en años recientes). No podemos seguir soñando que tenemos una “pelota fuerte” cuando se dan situaciones como las vividas en el tope con Estados Unidos (donde por más experiencia que puedan tener se trata de estudiantes universitarios), o en el mismo Torneo de Haarlem.
Ha llegado la hora de “sacudir la mata” de nuestra serie nacional. O lo hacemos o veremos perder mucho más el espacio que nos ganamos como nación hace varios años. Llegó el AHORA o NUNCA de la pelota cubana. Es doloroso ver cómo en juegos decisivos todo el mundo quiere meter jonrón y muy poco se experimentan jugadas que otros se han encargado de emplear contra nosotros.
El juego de hoy contra Estados Unidos se ganó, es cierto. Sigue la agonía para producir y hacer carreras y los bates parecen pesar en las manos de nuestros atletas. Que nadie dude que quiero la victoria mañana frente a Puerto Rico o el mismo Holanda, pero que sea convincente.
Si seguimos con una Serie Nacional en que los peloteros más destacados se enfrentan lo mismo a jugadores buenos que malos no aprenderán a elevar su nivel de juego. Se hace URGENTE en algún momento concentrar la calidad, pero esto se ha propuesto muchísmas veces y parece que a nadie le importa. El Clásico Mundial se aproxima a una velocidad preocupante y si no nos apuramos veremos repetirse una y otra vez la película de los tornes recientes.


Luis Ernesto Ruiz Martínez.













