Por Luis Ernesto Ruiz Martínez. Una frase muy común en Cuba es la de “hacer sombra” a otra persona. Les cuento que se emplea cuando alguien comienza a despuntar por sus aptitudes, capacidas o habilidades y pudiera significar un “peligro” para su jefe, amenazando con suplantarlo.
Otra “acepción” de la mencionada frase es empleda cuando se acumulan suficientes resultados numéricos que le permiten compararse con su más cercano competidor, llegando al punto de sobrepasar la “cifra récord” impuesta con antelación.
Leyendo algunas bitácoras amigas descubrí una nota publicada por Lagarde en su blog Cambios en Cuba donde cita a CNNMéxico. Dice el reporte: El presidente de Estados Unidos, Barack Obama es el mandatario más seguido en Twitter con 19 millones de followers, pero el 69% de ellos son falsos o se encuentran inactivos, de acuerdo con la aplicación Fake Follower Check.
La aplicación de la firma Status People indica que aproximadamente 30% de los seguidores del presidente estadounidense son falsos, el 39% se encuentran inactivos y el 31% son cuentas activas o “buenas”.
Culmina el breve reporte agregando que su contrincante en la contienda presidencial, Mitt Romney, tiene más de 900.000 seguidores, de los cuales 31% se encuentran inactivos, 16% son falsos y 53% son cuentas activas, de acuerdo con la aplicación.
Esto me hizo recordar alguna “famosa bloguera de la contrarrevolución cubana” que destapó hace algún tiempo un escándalo similar. Es que esto de acumular “cifras” de supuestos seguidores ha provocado en ambos que la fama “se le suba pa la cabeza”.
Al parecer el incremento de seguidores de Obama en la red social amenaza con desplazar a la twittmercenaria Yoani Sánchez. En cualquier momento la escucharemos decir con su “reconocida sabiduría”: a mí el que me hace sombra… SE VA…
Y que me perdone Antolín.
Nota: para los que no conocen a Antolín, se trata de un popular personaje humorístico de la televisión cubana que tiene dicha frase como “slogan habitual”.


Luis Ernesto Ruiz Martínez.













