Por Luis Ernesto Ruiz Martínez. Octubre comienza con la vitalidad de la cultura cubana como pretexto para el encuentro entre los artistas y su público. Una necesaria complicidad que asegura que el disfrute pleno de las artes logre transformar la realidad con el objetivo supremo de resaltar el espíritu por encima de las ansias de tener.
Así ocurrió esta mañana cuando en mi Universidad de Ciencias Pedagógicas una representación de trabajadores y estudiantes recibimos el más agradable obsequio que los artistas del territorio puedan hacernos. Como parte de un proyecto que combina intereses de la Biblioteca Universitaria “Miguel de Cervantes Saavedra” y el Centro Provincial del Libro y la Literatura de Holguín, se producen encuentros con escritores de la localidad. En esta ocasión los invitados fueron los reconocidos poetas Ronel González y José Luis Serrano.
Llegaron acompañados del trovador Fernando Cabrejas y del Cuarteto de viento madera “OPUS”, pertenecientes al catálogo de excelencia del Centro Provincial de la Música y cuyas integrantes forman parte de la reconocida Orquesta Sinfónica de Holguín. La música y la poesía protagonizaron un momento de gran emotividad y excelente organización.
Las muchachas del cuarteto regalaron a los presentes obras variadas de su repertorio que evidencian una fina selección. Ronel y José Luis leyeron textos propios y de otros autores. Allí se recordó al Indio Naborí, Neruda, Delfín Pratts y varios de los poetas que desde mi ciudad han cultivado la décima como expresión literaria del rico quehacer popular. La pretensión muy holguinera de una “Escuela de la Décima”, como proyecto para fortalecer este género, fue retomada por Ronel, quien además destacó el papel de José Luis Serrano y su libro “Tráfico de influencias”. Ambos poetas rindieron así justo reconocimiento al día iberoamericano de la décima celebrado el pasado 30 de septiembre.
Para el final la presentación del trovador holguinero Fernando Cabrejas, no muy vinculado a los circuitos promocionales y en consecuencia poco conocido fuera de la provincia, quien compartió canciones inspiradas en momentos significativos de la cotidianidad personal y colectiva. El trovador recordó a los presentes que este 4 de octubre su proyecto “Alta Marea” está cumpliendo 14 años y que lo celebrará con amigos y público que asista a la Casa de Trova, espacio que acoge su tradicional peña desde hace algún tiempo.
La cultura cubana, próxima a celebrar su día el venidero 20 de octubre, se convierte así en imprescindible cómplice de la formación de las nuevas generaciones de maestros. Entre décimas, melodías y trova mis colegas compartieron sus habituales actividades este 4 de octubre.






Luis Ernesto Ruiz Martínez.













