Milton: instructor de reyes y santos


Por Luis Ernesto Ruiz Martínez. Esta historia es sobre una de las personas que más he admirado por su perseverancia, enorme capacidad de trabajo e inigualable sensibilidad. Lo conocí cuando daba mis primeros pasos en una carrera que entrelazaba las complejas ecuaciones logarítmicas con las casi insolubles ecuaciones trigonométricas. Lo veía muchas veces tras la piel de uno de los tantos personajes que habitaban con él en la Residencia Estudiantil de la actual Universidad de Ciencias Pedagógicas.

Por aquellos días el Grupo de Teatro Girón, emblemática agrupación del movimiento de artistas aficionados de la FEU, cosechaba merecidos lauros con las excelentes versiones de textos del venezolano Aquiles Nazoa. Mi vinculación con su trabajo se estrecharía con la incorporación al movimiento aficionado del que formé parte varios años. Él, primero como Director y luego como Vicerrector de Extensión Universitaria de mi Universidad, apostaba por el papel del arte en la formación de maestros y maestras.

Como sucede con quienes ven más allá del horizonte y descubren el valor del espíritu por encima de bienes materiales, tuvo que saltar obstáculos y traspiés para mantener un movimiento artístico que durante muchísimos años estuvo en la vanguardia del país. Supo sacarle el máximo a colegas y estudiantes para acompañarlo en empresas que prestigiaban una vida cultural que no pocos deseamos rescatar.

Si “subir lomas, hermana hombres”, como le leí a otro insuperable ser, este admirado amigo tiene miles de hermanos pues subió y bajó innumerables lomas del Plan Turquino holguinero llevando a campamentos y comunidades el arte joven universitario. En bicicleta unas veces y otras a pie, recorrió las escuelas del Proyecto Sociocultural que iluminaba los alrededores del entonces Instituto Superior Pedagógico de Holguín. Casi en cada escuela de la provincia era conocido por sus excelentes presentaciones y su exquisito sentido de la calidad.

Guardo muy gratos recuerdo de esas “cruzadas” compartidas, las largas horas de ensayos para un resultado decoroso o las discusiones amables para dar toque final a galas artísticas o festivales en los que alternábamos la “maestría de ceremonia”.

Hoy revelaré, sin su permiso, una enorme pasión por terminar los guiones justo antes de darse el punto de arrancada de alguna que otra actividad. Siempre sospeché que en ese apremiante momento su musa se volvía saltarina y las ideas corrían desde su mágico lápiz a la hoja en blanco. Siempre decía que prefería escribir a mano para no auxiliarse de las nuevas tecnologías, aunque esta última parte muchas veces me tocaba a mí.

No olvidaré nunca un acto en el que era yo el maestro de ceremonias y él culminada los textos justo en el momento en que la presidencia hizo entrada al lugar. No quedó más remedio que comenzar, aunque faltaban algunos textos. Solo su excelente caligrafía y la seguridad en sus habilidades de redacción me permitieron enfrentar el reto de leer los textos que me llegaban a medida que avanzaba el encuentro. Muy pocos se percataron del imprevisto, pero ese día comprendí que si él escribía no importaba lo demás.

Hace algunos años recibió el Premio Nacional de Trabajo Comunitario por el resultado de su actividad en esta importante actividad. Su vocación artística y su magisterio constante han sido partes inseparables de su vida hasta hacerlo merecedor hace apenas unos días, como parte de las celebraciones por el Día de la Cultura Cubana, de la condición de Miembro de Honor de la Brigada “José Martí”.

La imprescindible organización que agrupa a los instructores de arte del país decidió entregarle este alto reconocimiento junto a dos grandes de la cultura cubana: Lesbia Cánovas, presidenta de la Asociación de Pedagogos de Cuba, y al pintor Nelson Domínguez. Justo premio a quienes han entregado parte de sus vidas a la formación y superación de cultivadores de “almas buenas”. Muchos han escuchado hablar de él en Holguín o en otras provincias, tanto en educación como en instituciones de la cultura.

Milton Reyes Santos seguirá siendo, a pesar del nombramiento, el mismo ocurrente maestro de escuela que desde sus inicios como aspirante a Licenciado en Español supo alternar su formación con el cultivo del buen gusto, sus lecturas académicas con el teatro, sus responsabilidades con la necesaria ayuda y hasta regaño donde cabía.

No lo veremos recorrer los pasillos y espacios de la Universidad con el “título honorario” colgado al cuello para que los demás lo vean pasar. Pasará casi inadvertido porque su obra se ha construido como dijo Martí sin grandes anuncios: “en silencio ha tenido que ser, porque hay cosas que para lograrlas han de andar ocultas”.

Estoy seguro que pocos sabrán las razones por las que recibió esta condición. Un día descubrí que por momentos visita esta bitácora, así que no encontré mejor lugar para compartir con mis lectores algunas de sus “reparaciones de sueños”.

-Profesor, orientador cultural y colaborador incondicional de sus estudiantes desde su vinculación a la EIA de Holguín como cooperante entre los años 2001 al 2011.

-Asesor directo y sistemático de los coordinadores y dirigentes de la brigada en múltiples tareas, eventos y procesos a lo largo de estos años. Es miembro fundador del Grupo asesor de la Brigada “José Martí” en la provincia y consultor de la Dirección Nacional desde el año 2006.

-Profesor de varias disciplinas académicas fundamentales en la Licenciatura, entre las que sobresalen Teoría y práctica del trabajo del instructor de arte, Promoción cultural, Teoría y metodología de la educación artística y Metodología de la investigación educativa y cultural, a las que ha aportado su peculiar estilo, marcado por el diálogo con sus alumnos, el sentido crítico y la construcción colectiva de soluciones a los retos actuales del ejercicio de la profesión.

-Tutor y consultante de cientos de jóvenes brigadistas holguineros, varios de los cuales han obtenido resultados relevantes en varios eventos nacionales como los Talleres de Experiencias de la BJM, el Fórum Nacional de Ciencias Pedagógicas y los Encuentros de trabajo comunitario de la Asociación de Pedagogos de Cuba.

-Impulsor del proyecto de la Cátedra “Aquiles Nazoa”, dedicada al fomento de la vocación humana y la educación a través de las artes y las culturas, una entidad que encauza de manera inteligente la actividad pedagógica y la energía creadora de los jóvenes instructores.

-Autor de textos originales y versiones de obras que han sido especialmente concebidos para enriquecer los repertorios en la labor de los instructores de teatro y música con sus grupos de creación o con sus alumnos de los talleres en escuelas y círculos infantiles.

-Ha ofrecido asistencia directa a la mayoría de los brigadistas que han tomado parte o se preparan para colaborar en la misión Cultura: corazón adentro, en Venezuela.

-Junto a la profesora Ana Castro Fuentes impulsa el estudio monográfico de la historia, vida y obra de los instructores de arte holguineros desde 1961 hasta los años noventa, con el fin de reunir los referentes teóricos y prácticos de la profesión que necesitan conocer los nuevos instructores y como una vía para enaltecer a quienes sostuvieron esta profesión y le dieron realce por décadas al movimiento de artistas aficionados en nuestra provincia.

-Defensor constante del enfoque que asume al instructor de arte como un profesional singular y único en el contexto educativo y sociocultural cubano, ha promovido a través de la UNEAC y la Comisión Provincial Educación-Cultura el debate en torno a la necesidad de mejorar la atención a la formación y desempeño de los nuevos instructores.

-Vinculado permanentemente a las escuelas y comunidades donde trabajan los brigadistas, el profesor realiza una actualización constante de las dificultades reales y las necesidades de preparación de los brigadistas, así como de las experiencias prácticas de avanzada que deben ser sistematizadas y extendidas a otras escuelas, casas de cultura y comunidades.

-En estos momentos trabaja en la implementación de un programa itinerante de atención integral y superación para los instructores de los catorce municipios holguineros.

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Acerca de Luis Ernesto

Licenciado en Matemática-Computación en 1996. Profesor de Tecnología Educativa de la Universidad de Ciencias Pedagógicas "José de la Luz y Caballero", en la que durante varios años fue webmaster. Actualmente es Director de Relaciones Internacionales.
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4 respuestas a Milton: instructor de reyes y santos

  1. Marianela Rabell dijo:

    Milton fue mi compañero de aula en este recinto universitario. Hicimos la carrera juntos y de 60 estudiantes en el Grupo, él era el único varón y mira qué hombrecito nos salió, así que la influencia de las mujeres no es tan mala.
    Siempre ha sido estudioso, inteligente y ocurrente; pero su mayor título es el de ser un GRAN SER HUMANO; así como su familia, con la que he tenido el privilegio de compartir.
    Se le extraña en los actos de la UCP con esa manera de decir las cosas y de caracterizar a las personas, de forma sencilla y emotiva que hasta te hace llorar.
    El movimiento cultural de la Universidad le debe mucho y el teatro cubano no ha tenido la oportunidad de disfrutarlo como nosotros.
    Respeto a Milton y lo admiro. Merecido homenaje.

  2. Toda acción que lleve la Cultura a las amplias del pueblo, elevándolos a que la comprendan es de premiar. Y lograr que los creadores actúen transformando la realidad desde el Arte hay que reconocerlo a todos los niveles.
    Gracias por darme a conocer que mi hermana Lesbia fue galardonada por esa acción.

  3. Luis Ernesto dijo:

    Asi es Alexis.
    En cuanto supe la noticia hace algunos días me tuve que quedar callado en espera de terminar este post.
    Saludos a tu hermana que muy merecido lo tiene.
    Con reconocimientos como estos la familia se engrandece, así que FELICIDADES.
    Un abrazo.

  4. Alexis Rodriguez Leyva dijo:

    Hay personas que saben tocar el cielo con su mano y repartir el sol sin miedo de quedarse sin luz porque ellos tienen luz propia.Ese es Milton.Lo recuerdo allà por finales de la dècada de los 90 en un intercambio de regalo y apareció con moral al hombro,como juglar en búsca de publico y me dijo -pense que el mejor regalo para ti es este tubo de óleo amarillo xl para que cuando pintes pizza no te falte color…así es Milton.De èl aprendí que existe un espectador para hacer teatro.El pedagógico no sería el mismo sin tí.Mi querido hermano,amigo,profe.Muy merecido homenaje.

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